OtrosÚltimas noticiasdescubre cómo hacer una rcp de manera correcta

La Reanimación Cardiopulmonar (RCP) es una técnica de gran importancia que muchas personas saben dominar. A su vez,  es también imprescindible para todo profesional de la salud. Como especialista o profesional de enfermería hay que disponer de los conocimientos suficientes acerca de cómo hacer una RCP correctamente. Así puedes actuar con rapidez y eficacia ante una situación de emergencia en la que un paciente necesite ayuda. Salvarle la vida puede estar en tus manos. Por ello, a continuación, repasamos cuáles son los pasos clave sobre cómo hacer una RCP. También vamos a comentar algunas consideraciones útiles según el tipo de persona a la que haya que atender y reanimar.

¿Por qué es vital conocer esta técnica RCP?

Una RCP consiste en un procedimiento de emergencia para salvarle la vida a una persona. Bien porque ha dejado de respirar, o bien porque su corazón ha parado de palpitar. Los motivos de que entre en esos estados pueden ser varios: un ataque cardíaco, una descarga eléctrica o un ahogamiento, por ejemplo.

Actuar con rapidez es vital para evitar que el daño afecte al cerebro o se produzca la muerte en unos minutos si se frena el flujo sanguíneo. Ahí toma protagonismo la reanimación cardiopulmonar. Como su nombre indica, se trata de reanimar al paciente a través de varias técnicas. Combina la respiración boca a boca con las compresiones torácicas.

El objetivo es mantener tanto la circulación sanguínea como la respiración de esa persona. Para ello, debes actuar adecuadamente, siguiendo el protocolo RCP sin cometer errores. Esto es importante para no empeorar la grave situación del paciente. ¿Sabes qué pasos debes seguir?

Actuación previa a las maniobras

Lo primero que tienes que comprobar en el escenario del suceso es si existe algún otro peligro. Comprueba la seguridad de las personas antes de nada. Luego, verifica el estado de consciencia de la víctima. Arrodíllate a la altura de sus hombros, sacude su cuerpo con delicadeza y pregunta cómo se encuentra. Si no te responde, tras avisar a los servicios de emergencia, pon al paciente en posición para iniciar las maniobras de RCP. Lo correcto es colocarlo boca arriba con brazos y piernas alineados, siempre sobre una superficie sólida.

¿Cómo realizar una RCP?

Tres pasos fundamentales. Se deben seguir por orden:

  • Compresiones en el pecho
  • Apertura de la vía respiratoria
  • Respiración de rescate

El primer paso lo debes efectuar colocando la base de las palmas de tus manos sobre el centro del pecho de la víctima. Con una mano sobre la otra, mantén bien estirados los codos y ve realizando el movimiento de arriba hacia abajo. Debes utilizar todo el peso de tu cuerpo, presionando para comprimir el pecho, alrededor de unos cinco centímetros. Repite este movimiento con firmeza a un ritmo de 100 a 120 compresiones por minuto.

Antes de realizar la RCP es aconsejable verificar el estado de consciencia de la víctima

Tras completar ese proceso, llega el segundo. Normalmente, si ya estás capacitado en la técnica de RCP, después de las primeras 30 compresiones, abre las vías respiratorias. Para ello, debes inclinar la cabeza de la persona y levantar su mentón. Comienza colocando la palma de tu mano en su frente y, suavemente, mueve su cabeza hacia atrás. Luego, con tu otra mano, levanta su mentón hacia delante. Así evitas que la lengua impida el paso del aire a los pulmones.

Por último, en la respiración por rescate puedes proporcionar oxígeno al paciente por la boca o por la nariz. En este último, siempre en el caso de que la zona de la boca esté lesionada y no se pueda actuar sobre ella. Si esta circunstancia no se presenta, aprieta las fosas nasales e inicia el boca a boca, uniendo la tuya con la suya. Tras la primera insuflación, mira si el pecho se eleva para dar una segunda. En caso de que no suceda eso, repite la maniobra de abrir vías respiratorias e intenta otra vez darle oxígeno.

Ese ciclo de compresión-apertura-respiración lo debes repetir. Es decir, 30 compresiones más dos aportes de aire. Así hasta que la persona recupere la conciencia o mueva algún músculo. O hasta que dispongas de un desfibrilador externo automático para aplicarlo según las instrucciones.

Consideraciones según el tipo de paciente

Aunque sepas cómo realizar una RCP,  también debes tener en cuenta qué tipo de paciente ha sufrido esa parada cardiorrespiratoria. Si es un niño de 1 año hasta la edad de pubertad, todo es igual que si esa persona fuese un adulto. Por tanto, aplicarías el mismo proceso descrito arriba. Ahora bien, si estás frente a un bebé de 4 semanas o más, debes actuar con más delicadeza, utilizar los dedos para las compresiones y respirar más suave, aunque lo idóneo sería que pudiera ser atendido por un profesional de enfermería neonatal. Eso sí, antes de iniciar la reanimación cardiopulmonar, descarta que sea un atragantamiento. Porque si lo es, debes seguir los primeros auxilios para esa emergencia.

En conclusión, así es el procedimiento de cómo hacer una RCP correcta. Pero, recuerda que esto no sustituye a los cursos sobre el aprendizaje de esta actuación salvavidas.

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