Un paciente que está recibiendo inmunoterapia comienza a tener diarrea. Otro presenta tos persistente. Una tercera persona explica que lleva varios días mucho más cansada de lo habitual.
A primera vista, estos síntomas pueden parecer comunes.
Sin embargo, en determinados pacientes oncológicos pueden indicar una complicación relacionada con el tratamiento.
¿Por qué la inmunoterapia puede provocar efectos tan diferentes?
La inmunoterapia engloba diferentes estrategias terapéuticas. Entre ellas se encuentran los inhibidores de puntos de control inmunitario, utilizados en el tratamiento de distintos tipos de cáncer.
Estos fármacos actúan bloqueando mecanismos que limitan la respuesta inmunitaria, favoreciendo que el sistema inmunitario pueda actuar frente al tumor.
Sin embargo, también pueden desencadenar respuestas inflamatorias contra tejidos sanos. Estas complicaciones se conocen como efectos adversos inmunomediados y pueden afectar a diferentes órganos, como el intestino, los pulmones, la piel, el hígado o las glándulas endocrinas.
Tres síntomas que una enfermera debe conocer
- Diarrea persistente o cambios en el ritmo intestinal. En pacientes tratados con inhibidores de puntos de control inmunitario, puede ser una manifestación de colitis inmunomediada. Es importante valorar el número de deposiciones respecto al patrón habitual, su evolución y la presencia de dolor abdominal, fiebre, sangre en las heces o signos de deshidratación.
- Tos de nueva aparición o dificultad respiratoria. Aunque pueden deberse a distintas causas, es necesario descartar complicaciones como neumonitis inmunomediada, infecciones o progresión de la enfermedad. La dificultad respiratoria importante o de aparición brusca requiere atención urgente.
- Fatiga intensa o poco habitual. No debe atribuirse automáticamente al cáncer o al cansancio asociado al tratamiento. En ocasiones puede estar relacionada con alteraciones endocrinas, como disfunción tiroidea, hipofisitis o insuficiencia suprarrenal, que requieren valoración clínica.
El Máster en Enfermería Oncológica Centrada en la Persona de IFSES incluye formación sobre los tratamientos antitumorales, la identificación y clasificación de toxicidades y la actuación ante complicaciones oncológicas.
Estos síntomas no permiten diagnosticar una toxicidad por sí solos. Es necesario considerar el tratamiento recibido, su evolución y otras posibles causas.
La importancia de reconocer los cambios
Una de las particularidades de las toxicidades inmunomediadas es que pueden aparecer durante el tratamiento e incluso después de finalizarlo.
Por eso es importante que los pacientes sepan qué síntomas deben comunicar y que los profesionales conozcan su historial terapéutico.
La Enfermería Oncológica desempeña un papel relevante en la valoración, educación sanitaria y detección de cambios que requieren atención.
Los conocimientos sobre terapias oncológicas, clasificación de toxicidades y complicaciones forman parte del Máster en Enfermería Oncológica Centrada en la Persona de IFSES.
Porque, en Oncología, un síntoma aparentemente habitual puede tener un significado diferente según el tratamiento que recibe el paciente.



