La salud femenina abarca mucho más que el embarazo y el parto. La menopausia, la salud sexual, la prevención de enfermedades, las alteraciones hormonales y el acompañamiento durante las diferentes etapas de la vida son también ámbitos en los que la enfermería puede desempeñar un papel relevante.
La manera de dedicarte en exclusiva a la salud de la mujer es especializarte como matrona a través del EIR, especializándote en salud sexual y reproductiva de la mujer.
A pesar de ello, el trabajo de enfermería también requiere de conocimientos sobre salud de la mujer, para que la atención en cualquier ámbito sea integral y adaptando lo que la mujer necesita en cada etapa vital.
¿Dónde puedo requerir aumentar mis conocimientos sobre salud de la mujer?
Dependiendo de su formación, experiencia y los requisitos del puesto, una enfermera puede desarrollar su actividad en:
- Atención Primaria: prevención, educación sanitaria, seguimiento de enfermedades crónicas y atención a necesidades específicas de salud femenina.
- Servicios hospitalarios: cuidados de pacientes con patologías crónicas o agudas, sean o no ginecológicas, y acompañamiento durante procesos asistenciales.
- Consultas de salud sexual: educación para la salud, prevención de infecciones de transmisión sexual y orientación dentro de las competencias profesionales.
- Programas de salud comunitaria: actividades de prevención, educación y promoción de la salud femenina.
- Centros de atención a la mujer: educación para la salud, prevención y promoción de estilo de vida saludable, atención integral en procesos salud-enfermedad con perspectiva de género.
En cualquier ámbito de atención en el que se encuentre una mujer, el conocimiento sobre salud específica femenina es un extra para darle calidad a la atención, promocionando un abordaje holístico de cualquier proceso de salud-enfermedad.
¿Necesitas ser matrona para trabajar en salud de la mujer?
Sí, si deseas dedicarte de manera específica y exclusiva. Es importante distinguir entre trabajar en ámbitos relacionados con la salud femenina y ejercer como especialista en Enfermería Obstétrico-Ginecológica.
Para ser matrona en España es necesario obtener el título oficial de especialista mediante la vía correspondiente, habitualmente el EIR. Un máster universitario no sustituye esa especialidad ni habilita para ejercer sus funciones reservadas. (Fuente:BOE)
Sin embargo, las enfermeras generalistas pueden desarrollar tareas de prevención, cuidados, educación y acompañamiento en múltiples servicios que atienden a mujeres. Ampliar tus conocimientos para abordar a la mujer en tu trabajo como enfermera, te permitirá llegar más allá y abordar su salud de manera holística con un enfoque adaptado a la salud femenina según la etapa vital y su proceso de salud o enfermedad presente en el momento de atención.
¿Qué conocimientos pueden marcar la diferencia?
Imagina a una paciente de 49 años que acude consulta a un control de tensión arterial por hipertensión crónica y comenta que últimamente tiene insomnio, aumento de peso y cansancio. Tiene antecedentes de ansiedad y explica que últimamente se siente desbordada.
¿Es un problema hormonal? ¿Está relacionado con sus hábitos? ¿Hay alguna enfermedad que necesite atención?
Una enfermera con conocimientos de salud femenina puede ampliar la mirada e incorporar preguntas, sin sospechar primeramente por su antecedente de ansiedad o relación con descompensación de su tensión. Puede hacer preguntas adecuadas sobre la transición menopáusica, el riesgo cardiovascular, el descanso y el bienestar emocional, sin reducir toda la situación a una única causa.
Esta visión integral resulta especialmente útil cuando una paciente presenta necesidades que requieren la coordinación de varios profesionales, para poder derivar cuando se necesita una atención específica con un especialista, pero conocer las preguntas adecuadas e iniciar la educación para la salud correspondiente, marca la diferencia. Además, conseguiremos una confianza de la paciente en los profesionales sanitarios, al identificar sus necesidades desde todas las consultas y con un discurso y acompañamiento uniforme.
Si a estos conocimientos le sumamos la perspectiva de género en la atención, conseguimos un abordaje biopsicosocial con una mirada mucho más profunda, y adaptada a las necesidades de cada mujer.
¿Cómo puedes ampliar tus conocimientos e integrarlos en tu práctica clínica?
Además de conocer las oportunidades laborales de tu entorno, conviene desarrollar conocimientos en salud hormonal, salud sexual, comunicación, perspectiva de género, enfermedades crónicas y sus peculiaridades en la mujer, atención según competencias durante el ciclo vital y educación para la salud y prevención.
El Máster en Salud Integral de la Mujer de IFSES aborda estas áreas mediante contenidos clínicos y casos que integran diferentes dimensiones de la salud femenina.
Porque aumentar tus conocimientos en salud de la mujer no consiste simplemente en conocer más patologías ginecológicas, sino en aprender a comprender las necesidades de una misma paciente en las diferentes etapas de su vida.



