El trastorno bipolar es una enfermedad mental que se caracteriza por cambios extremos de humor, pensamiento y comportamiento. También conocido como trastorno afectivo bipolar (TAB), esta afección se presenta en ciclos que pueden durar semanas o meses, y que pueden variar desde episodios de euforia y alta energía hasta episodios de depresión y apatía extrema. Los síntomas del trastorno bipolar pueden ser graves y afectar significativamente la calidad de vida de una persona, así como su capacidad para llevar a cabo las actividades diarias.
Factores que influyen en el desarrollo del trastorno bipolar
El trastorno bipolar se ha asociado con una disfunción en la regulación de los neurotransmisores. Estas son sustancias químicas que se encargan de transmitir señales entre las células nerviosas en el cerebro. Las investigaciones sugieren que los desequilibrios en los niveles de neurotransmisores, como la serotonina, la dopamina y la norepinefrina, pueden contribuir a la aparición del trastorno bipolar. Además, los factores genéticos también pueden influir en el desarrollo de esta enfermedad, ya que se ha encontrado que las personas con antecedentes familiares de trastorno bipolar tienen un mayor riesgo de padecerlo.
Aunque el trastorno bipolar es una enfermedad crónica y recurrente, el tratamiento adecuado -que puede incluir terapia y medicamentos-, puede ayudar a las personas a controlar los síntomas y llevar una vida plena y productiva.
Síntomas y diagnóstico del trastorno bipolar: ¿Cómo reconocer esta enfermedad psiquiátrica?
El trastorno bipolar es una enfermedad psiquiátrica que se caracteriza por la presencia de episodios maníacos y depresivos. Durante los episodios maníacos, los pacientes pueden experimentar una euforia excesiva, una energía desbordante, comportamientos imprudentes y una disminución en la necesidad de dormir. Por otro lado, durante los episodios depresivos, los pacientes pueden sentirse abrumados por la tristeza, la falta de energía, el desánimo y la pérdida de interés en las actividades cotidianas.
El diagnóstico del trastorno bipolar se realiza a través de una evaluación clínica completa. Esta incluye la revisión de los antecedentes médicos y psiquiátricos del paciente, una exploración de sus síntomas actuales y la realización de pruebas físicas y psicológicas. Los criterios diagnósticos establecidos por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM) incluyen la presencia de uno o más episodios maníacos o mixtos, así como uno o más episodios depresivos mayores. Es importante recibir un diagnóstico preciso y oportuno para poder recibir el tratamiento adecuado y controlar los síntomas de manera efectiva.
Claves de los cuidados de enfermería en el trastorno bipolar
El proceso de atención de enfermería comienza con la evaluación del paciente. Para ello se pueden aplicar varios modelos de enfermería, aunque se recomienda la valoración por Patrones Funcionales de Gordon. Esta metodología permite identificar patrones alterados y establecer los diagnósticos de enfermería correspondientes. Estos diagnósticos se basan en la clasificación del diagnóstico NANDA, que proporciona un marco de referencia para identificar las respuestas personales del paciente a sus experiencias humanas, incluyendo dificultades y tensiones.
El diagnóstico enfermero es una función independiente de la enfermería que se enfoca en evaluar las respuestas personales del paciente a sus experiencias humanas. Esto implica una exploración exhaustiva de los factores que influyen en la salud del paciente, incluyendo aspectos físicos, psicológicos, sociológicos, de desarrollo y espirituales.
Relación del profesional de enfermería con el paciente
Los cuidados de enfermería en el trastorno bipolar son esenciales para ayudar a las personas afectadas a controlar sus síntomas y prevenir recaídas. En primer lugar, es importante, como decíamos, que los enfermeros realicen una evaluación en detalle del estado de salud del paciente. Además, es fundamental establecer una relación terapéutica basada en la empatía, la comprensión y la confianza para fomentar la colaboración y la participación activa del paciente en su propio tratamiento.
Los enfermeros también deben ayudar a los pacientes con trastorno bipolar a desarrollar habilidades para afrontar el estrés y las situaciones difíciles. Por ejemplo, mediante la terapia cognitivo-conductual y la educación sobre la enfermedad. Además, es esencial monitorizar los efectos secundarios de los medicamentos cuidadosamente y garantizar la adherencia a las prescripciones. La educación del paciente y su familia sobre la enfermedad y el tratamiento también son aspectos fundamentales del cuidado de enfermería en el trastorno bipolar, ya que puede ayudar a reducir el estigma y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.
Recomendaciones a la hora de la intervención del profesional enfermero
Tal y como se refleja en las Guías de Práctica Clínica del Ministerio de Sanidad, entre las recomendación para una correcta evaluación del profesional enfermero destacan:
- La recomendación de realizar una valoración de enfermería en el ámbito biopsicosocial a todo paciente con TB tanto a nivel hospitalario como comunitario, teniendo en cuenta los aspectos culturales.
- Para realizar esta valoración sería conveniente la utilización de los Patrones Funcionales, que permiten identificar diagnósticos de enfermería North American Nursing Diagnosis Association (NANDA) hacia los que se deben orientar los objetivos de los planes de cuidados.
- Se recomienda identificar riesgos potenciales derivados de la valoración de enfermería, incluidos los riesgos sociales, y considerar la necesidad de derivación.
- Se deben monitorizar los signos vitales, y supervisar el patrón nutricional.
Por tanto, es patente la relevancia del perfil del profesional de enfermería en Salud Mental y el rol que juega a la hora de desempeñar sus competencias con pacientes que sufren este tipo de trastornos.



