Todas las personas que estén interesadas en el sector sanitario, tanto aquellas que ya son profesionales como las que se encuentran preparando oposiciones o el acceso al examen EIR, deben saber qué es el rotavirus porque es una enfermedad con altas tasas en lactantes y niños de hasta 5 años, aunque también hay casos en adultos pero con cuadros clínicos más leves. Por su importancia, hablaremos de las características de este virus, además de detallar los síntomas más destacados y la manera de ejecutar un diagnóstico acertado.
¿Qué es el rotavirus y cómo se contagia?
Antes de hablar de cómo se contagia el rotavirus y qué características muestra este peligroso virus, es necesario resaltar en primer lugar que esta enfermedad infecciosa es la causa más común de gastroenteritis aguda a nivel mundial, y, de hecho, la Organización Mundial de la Salud alerta de que son entre 450.000 y 550.000 niños los que mueren al año debido a este virus. Por ello, es tan importante informarse sobre qué es el rotavirus y cómo se contagia.
Este virus fue descubierto en 1873 por una viróloga llamada Ruth Bishop. Tras muchos estudios, a día de hoy se sabe que afecta al sistema gastrointestinal y a las vías respiratorias, presentándose en forma de infecciones intestinales o gastroenteritis. Es un virus extremadamente resistente y contagioso.
Su forma de contagio es por vía fecal-oral. Es decir, la infección se produce cuando entra en contacto con las heces por la boca. Esto es fácil que ocurra, sobre todo en niños como se ha señalado anteriormente, al tocar objetos contaminados porque el virus sobrevive varias horas en las manos y hasta días en superficies como pañales o sábanas. Aunque suele transmitirse mediante el contacto directo entre personas, también puede realizarse a través de la ingesta de agua o alimentos en mal estado. Esto es así porque el rotavirus es estable en el medioambiente.
Si bien es cierto que una misma persona puede infectarse en varias ocasiones con este virus, el primer contagio suele ser el peor, ya que el sistema inmunológico no está reforzado, tal y como ocurre una vez ya ha habido infección.
Principales síntomas de un virus especialmente contagioso
Una vez se ha definido qué es el rotavirus, es fundamental hablar de los síntomas para detectarlo cuanto antes y poder tomar medidas. Las diarreas líquidas graves, vómitos, fiebres y dolores abdominales son los sintomas del rotavirus más comunes y suelen aparecer a los dos días de haberse expuesto a este virus y tener una duración entre 3 y 8 días. No obstante, pueden aparecer otros signos, especialmente graves en los lactantes y niños pequeños, como la deshidratación (debido a la pérdida de líquidos) y la ausencia de hambre.
¿Cómo detectar que el rotavirus en bebés está causando deshidratación?
Los síntomas más evidentes del rotavirus en bebés son los que se detallan en las siguientes líneas:
- Menos ganas de orinar
- Tener la boca y la garganta seca
- Marearse al estar de pie
- Llorar sin que caigan lágrimas o que sí lo hagan pero de forma pobre
- Somnolencia o irritación anormal
Además de saber qué es el rotavirus y haber hablado de todos los síntomas de rotavirus en niños, se aconseja encarecidamente controlar la hidratación de la persona infectada por esta enfermedad, porque las diarreas pueden llegar a ser severas. El problema aparece al hablar de lactantes porque, por desgracia, muchos no toleran los líquidos y, en algunas ocasiones, es fundamental ingresar en el hospital para que los profesionales sanitarios se encarguen de la rehidratación.
Diagnóstico acertado
Tener síntomas más leves o más graves depende de ciertos factores como la edad o las condiciones de salud de los infectados. Por ello, no hay grupos de riesgo determinados.
Faltaría añadir información sobre cómo se realiza la valoración de cada paciente. Es conveniente tener claro que, aunque aparezcan algunos síntomas evidentes, estos pueden surgir con otro tipo de patología y confundir el diagnóstico profesional.
La diagnosis puede llevarse a cabo a través de una detección rápida de antígenos del rotavirus en una muestra de heces, que es el modo más utilizado. Sin embargo, para conocer exactamente el tipo de virus, se pueden realizar análisis inmunoenzimáticos aunque no suelen hacerse con mucha frecuencia.
Vacunación para combatir el virus
Aunque sí existen vacunas para que se pueda prevenir la infección, no hay ningún medicamento específico para tratar este virus en caso de contraerlo. La clave principal para paliar la enfermedad es hidratar el cuerpo de forma continua. En caso de que haya habido una pérdida grave de líquidos a través de vómitos constantes o diarrea aguda, será imprescindible administrar suero y electrolitos.



