La correcta colocación de electrodos es crucial para obtener un electrocardiograma (ECG) fiable, una herramienta esencial en el diagnóstico de enfermedades cardiovasculares. Este procedimiento, aunque puede parecer sencillo, requiere precisión y conocimiento específico, pues un mal posicionamiento puede llevar a diagnósticos erróneos o datos clínicos inexactos.
En este artículo, exploramos detalladamente cómo se deben colocar los electrodos para garantizar la máxima exactitud en los resultados del ECG, proporcionando así a los profesionales de enfermería las habilidades necesarias para optimizar su práctica clínica.
Fundamentos de la colocación de electrodos en un electrocardiograma
Entendiendo el sistema de 12 derivaciones
Un electrocardiograma estándar se realiza utilizando el sistema de 12 derivaciones, que incluye diez electrodos colocados estratégicamente en el torso y las extremidades del paciente. Estos electrodos registran la actividad eléctrica del corazón desde diferentes ángulos, proporcionando una visión completa que es vital para identificar patologías cardíacas.
Las derivaciones se dividen en dos grupos:
- Las derivaciones de las extremidades (I, II, III, aVR, aVL, y aVF) que capturan la actividad eléctrica horizontal del corazón.
- Las derivaciones precordiales (V1 a V6) que ofrecen vistas verticales del órgano.
Materiales necesarios para la colocación de electrodos
Antes de comenzar con la colocación de electrodos, es esencial preparar adecuadamente al paciente y reunir todos los materiales necesarios. Esto incluye, entre otros:
- Electrodos adhesivos.
- Alcohol o una solución antiséptica para limpiar la piel.
- Si es necesario, una rasuradora para áreas donde el cabello pueda interferir con la adherencia y la conductividad del electrodo.
- La piel debe estar limpia, seca y libre de cualquier loción o aceite para asegurar un contacto eléctrico óptimo.
La correcta preparación del paciente y del material es fundamental para evitar interferencias que puedan afectar la lectura del ECG.



