La enfermedad celíaca es una enfermedad multisistémica, de tipo inmune desencadenada por el gluten y las prolaminas relacionadas. A continuación, te explicamos todo lo que debes conocer al respecto. Analizamos sus síntomas, diagnóstico y el tratamiento más recomendable entre otros aspectos.
Qué es la celiaquía y cuáles son sus principales características
Es una enfermedad autoinmune, no digestiva, a pesar de que el gluten entre por esta vía. que afecta al paciente de manera sistemática a su sistema inmunitario. Cuando el gluten entra en contacto con el intestino, hay una reacción inmunológica, y se elevan los anticuerpos antigluten, el antitransglutaminasa tipo 2 y antiendomisio.
Síntomas de la celiaquía y alergia al gluten
La clínica es más fácilmente visible en los niños que en los adultos, siendo muy heterogénea en los últimos. Entre los síntomas digestivos se encuentran:
- Vómitos
- Distensión abdominal
- Diarrea crónica o estreñimiento.
- Obesidad o pérdida de peso.
- Empiezas a desarrollar otros procesos autoinmunes. Es habitual encontrar anticuerpos en la sangre tras un análisis.
- Problemas cerebrales.
- Edemas por ausencia de proteínas en la dieta.
- Infertilidad.
- Osteoporosis provocada por la escasa ingesta de vitaminas.
- Anemia por una dieta pobre en ácido fólico y hierro.
¿Cuáles son sus causas?
Al analizar las causas de la celiaquía en los adultos es importante que entiendas que es una enfermedad compleja. La gliadina, una proteína del gluten, es considerada como intrusa. Los anticuerpos alojados en el intestino reaccionan contra ella. Al parecerse demasiado al propio intestino, los anticuerpos también lo destruyen en su ataque. Este daño puede ser leve o grave.
Suele identificarse celiaquía y alergia al gluten, pero no es solo una alergia. De hecho, los daños que puede provocar el organismo son enormes. Otro error habitual es considerar que es una enfermedad infantil. Desgraciadamente, cada vez es mayor el diagnóstico de celiaquía en adultos.
¿Cómo se detecta?
No hay una única prueba de celiaquía en adultos. Los cuatro pilares básicos para su diagnóstico son: la sintomatología, el estudio molecular (estudio genético), el estudio de anticuerpos y la biopsia. La evidencia científica nos señala que hay mayor riesgo de presentar enfermedad celíaca en personas con familiares de primer grado que también sufren la enfermedad. No obstante, los últimos algoritmos contemplan la confimación del diagnóstico sin biopsia. Algunas de las pruebas que se suelen contemplar:
Serología
El médico, tras valorar los síntomas del paciente, procede a realizar un estudio detallado. Es importante mencionar que esta prueba serológica está en desuso ya que sus resultados no son concluyentes. Los anticuerpos positivos que luchan contra la gliadina están presentes en todos los pacientes.
Una prueba genética
Es la más recomendable. De hecho, la celiaquía en adultos puede heredarse o bien hay que tener cierta predisposición genética para desarrollarla. Solo tienes que ponerte en manos de los profesionales de enfermería, quienes te tomarán una muestra de sangre y de heces. Los resultados le serán de gran ayuda al facultativo.
Una dieta sin gluten
Si al aplicarla se reducen los síntomas de la celiaquía en adultos es porque se padece la enfermedad. Recuerda que dependiendo de cada caso las pruebas anteriores podrían no arrojar ningún resultado. Si evitando los cereales mejoras, no hay duda.
Tratamientos eficaces
Es importante aclarar que no hay ni suplementos, ni pastillas, ni productos milagrosos que eviten los síntomas. La única solución es eliminar de la dieta todos los derivados del trigo, la cebada, el centeno, espelta, triticale y ciertas variedades de avena, así como sus híbridos y derivados. Es necesario consumir -en el caso de otros cereales-, productos sin gluten. Para que te sea más fácil, a la hora de hacer la compra fíjate en lo siguiente:
- Compra alimentos sin gluten genéricos. Mira bien la etiqueta para leer las posibles trazas que pudieran contener. Es habitual que se use también avena o similares como espesantes.
- Alimentos no genéricos sin gluten. Se incluyen helados, dulces, salsas y embutidos entre otros. Que en su etiqueta indique que no contienen gluten significa que contiene menos de 20 partículas por millón. La espiga barrada se aprobó a nivel europeo para identificar más fácilmente estos artículos.
- Si quieres comprar bollería, pan o pasta, lee atentamente los alérgenos que contiene. El gluten suele marcarse en negrita. Por suerte para ti, es bastante más fácil ahora poder encontrar un buen número de productos sin gluten en el mercado. Si bien los precios son algo más altos, no es menos cierto que progresivamente han ido bajando.
Otro aspecto importante es el de valorar los síntomas correctamente. No pienses que se trata de una indigestión o similar. Comprueba si cada vez que comes algo con gluten experimentas las mismas molestias. Acude al especialista para realizarte una prueba. Confía en los profesionales de la enfermería de tu centro de salud para que te ayuden.
La celiaquía en adultos correctamente tratada puede controlarse. Evita que el daño en tus intestinos siga creciendo. Tómate tu tiempo al comprar en el supermercado y leyendo las propiedades nutricionales de cada producto. La mejoría es notable, lo que aumentará tu calidad de vida. Si tienes dudas, acude a tu médico y confirma tu diagnostico de celiaquía.



