¿Cómo relajarse antes de un examen? Es una pregunta que se hacen numerosos opositores de enfermería. Está claro que, según el perfil y las condiciones particulares de cada uno, hay diferentes respuestas. Pero no cabe duda de que existen determinados trucos para estudiar y planificar la preparación OPE que todos los estudiantes pueden poner en práctica.
A continuación, vamos a recoger algunos consejos que suelen funcionar durante el día anterior al examen OPE o EIR. Aplicarlos no garantiza el éxito, pero sí incrementa las probabilidades.
El día antes de un examen también es un momento decisivo
Efectivamente, no solo es importante la jornada de la prueba. Resulta evidente que el buen desempeño depende de la preparación previa del examen OPE. Pero no solo es clave la adquisición de conocimientos. Si bien es lo que va a determinar la capacidad principal del alumno, también influye la predisposición con la que se afronta el examen.
Esta predisposición es, incluso, independiente de las probabilidades reales de aprobar. Se trata, a grandes rasgos, de poner en valor criterios de inteligencia emocional y organización. De este modo, es posible maximizar el rendimiento. O al menos no perjudicarlo.
¿Cómo ir tranquilo a un examen? Esto también se aprende y depende del día anterior. Así, el día antes de un examen debe ser tomado por parte del opositor con el rigor que requiere.
4 recomendaciones para aprender cómo relajarse antes de un examen
Qué hacer el día antes de un examen de oposición. Lo último es improvisar. La arbitrariedad, en este aspecto, no ha de tener lugar en el manual del buen candidato. Vale la pena, por tanto, prestar atención a estos consejos.
No estudiar durante la jornada anterior a la prueba
La primera directriz a seguir tiene que ver con las cosas que no hay que hacer el día antes de un examen. Han sido meses -incluso años-, los que se han dedicado a estudiar el temario de la convocatoria. Por consiguiente, no hay espacio para prisas o urgencias justo el día antes de examinarse.
De nada va a servir martirizarse pensando en lo que no ha dado tiempo de leer. Y menos aún repasar lo que más o menos se lleva controlado. A estas alturas, no hay tiempo material para introducir cambios sustanciales en la preparación.
Por otro lado, intentar abarcar contenidos de difícil adquisición a última hora no resulta razonable. La consecuencia de esta disfunción en la planificación va a ser añadir un mayor nerviosismo. Por último, si algún candidato concreto necesita un ligero vistazo, quizá pueda contribuir a calmarle. Pero solo debería circunscribirse a esquemas. En ningún caso debe plantear una jornada de estudio común.
Técnicas de relajación que hacer el dia antes de un examen
La estabilidad emocional es fundamental antes de uno de estos eventos. En primer lugar, uno no debe cargarse de mayor responsabilidad que la que ya ha asumido. Por eso, es preciso alejar toda presión adicional.
No hay que pensar en las consecuencias negativas de no lograr el resultado deseado. Aparte de no aportar ninguna mejora al plan de estudio, genera ansiedad. Este estado mental solo provoca una tensión que no es bienvenida. Una profecía autocumplida a descartar.
Conviene visualizar que ni en el peor de los casos se trata de una última oportunidad. Relativizar va a ayudar a afrontar el reto con una mentalidad más saludable.
Finalmente, cabe la posibilidad de ensayar técnicas de relajación. Se recomienda, antes de los exámenes, realizar una serie de respiraciones profundas y sostenidas que contribuyan a reducir la ansiedad.
Llevar a cabo una planificación seria
Al igual que en su momento seguro que pusiste en práctica algunas técnicas de estudio de opsosición, una vez que llega la fecha marcada en el calendario, también conviene organizar la jornada del ejercicio. De esta manera, ninguna duda logística va a alterar el estado de calma que se requiere.
El escenario de la convocatoria debe estar bien localizado. Una vez controlado, interesa planificar el itinerario y los medios de desplazamiento. Debe hacerse de forma que dé tiempo a llegar con suficiente antelación. Aunque tampoco con excesiva premura, lo que puede sacar de quicio al candidato.
Asimismo, hay que preparar todo lo necesario para no tener que buscarlo horas antes de la prueba. Por ejemplo, bolígrafos, el DNI, el móvil, la ropa que uno se va a poner. Dejarlo todo a punto es una de las cosas más importantes que hay que hacer un día antes de un examen.
Sin margen para excesos
Por último, cabe señalar que el estado físico influye en el mental. Los que saben cómo relajarse antes de un examen tienen claro que no hay que cometer excesos durante la jornada previa.
La noche anterior no es la idónea para un atracón. Por supuesto, es 100 % aconsejable descansar al menos 7 horas. El descanso favorece un rendimiento óptimo. Y hacer deporte un rato, siempre que no conlleve acabar exhausto, también ayuda con la moral. No en vano, es una actividad que favorece la segregación de endorfinas.
En definitiva, no basta con saber cómo relajarse antes de un examen, sino poner en práctica lo aprendido para poder constatar su eficacia en los resultados.



