Enfermeríaprincipales teorías y modelos de enfermería

Los modelos de enfermería se adaptan a las teorías de la enfermería de cada momento. Hay diferentes tipos, que se organizan y se establecen según el modelo de trabajo o ejercicio que se quiera seguir. Entre las teorías con más relevancia tendremos que distinguir entre el modelo de Florence Nightingale, el modelo de Virginia Henderson y el modelo de Dorothea Orem. Como podemos suponer, todos estos estilos de trabajo llevan el nombre de las mujeres que pusieron en práctica su funcionamiento con éxito.

Las teorías y modelos de enfermería más utilizados

A lo largo de la historia hemos podido conocer e incluso presenciar muchos avances tecnológicos en todos los campos de la ciencia. Una de las principales cuestiones que nos importan es la salud. Esta debe contar siempre con todos los avances científicos que nos permitan mejorar nuestra calidad de vida y evitar enfermedades. De hecho, muchos esfuerzos económicos e intelectuales se enfocan en ofrecer mejoras y garantías en los resultados de nuestros avances sociosanitarios. Como ahora, también en el pasado.

Por esta razón, es de suma importancia reconocer el trabajo de aquellas pioneras de la enfermería y su labor llevando a cabo teorías para enfermeros y enfermeras que todavía resultan conceptos válidos que podemos aplicar hoy en día. A partir de este conocimiento, podemos poner en práctica lo que otras personas utilizaron para cuidar a pacientes con diferentes dolencias en diferentes momentos históricos. Pero no solo eso, sino intentar imitar los modelos de creación de técnicas para mejorar la salud ajena.

Modelo de Florence Nightingale

Esta enfermera de profesión se encargó de asentar las bases de muchos términos. Escribió para dejar constancia de lo que entendía por ciertos conceptos, como «ventilación», «temperatura», «dieta», «higiene» y muchos otros términos que todavía usamos a día de hoy. La labor de Florence Nightingale se centró en intentar explicar la necesidad de un entorno saludable cargado de aspectos positivos para el paciente con algún tipo de dolencia. Esto también ayuda al enfermo a saber recuperarse por sí mismo cuando vuelva al hogar.

Aunque trabajó con diferentes aspectos relacionados (como los gérmenes), se centró o le preocupó más limitar su trabajo sobre todo alrededor de la cuestión de la ventilación o la de la higiene y de la iluminación natural. Estos aspectos fueron probados personalmente con métodos muy simples. Por ejemplo, la importancia de la vitamina D quedó demostrada cuando dejó que un paciente recibiese rayos solares y notase mejoría en su estado de salud: algo que a día de hoy asimilamos como algo necesario porque conocemos el motivo.

Modelo Virginia Henderson

Desde el siglo XIX, las enfermeras comenzaron a preocuparse por las posibles mejoras que se podían obtener en la salud de los pacientes gracias a incorporación de nuevos métodos. Consiguieron esto poco a poco, siguiendo el método científico de la experiencia. Hay que tener en cuenta que, de forma general, solo eran las mujeres las que se encargaban de cuidar enfermos (igual que a niños o ancianos). Virginia Henderson incorporó nuevos conceptos fisiológicos y psicológicos a su trabajo.

Para ella, los profesionales de enfermería tenemos como principio general el servir de ayuda. Sin embargo, esta labor no puede ser independiente del resto de trabajadores del equipo sanitario. Como se necesitan conocimientos sociales, biológicos, etc., la necesidad de mejorar la salubridad de los pacientes necesitaba unir todas las ramas científicas de la salud. Por eso, se valoraba, se ejecutaba y se evaluaba cada cambio, teniendo en cuenta a la persona y a su entorno.

Modelo de Dorothea Orem

Dorothea Elizabeth Orem fue una enfermera de profesión que se preocupó por el autocuidado. Para ello, llevó a cabo una consecución de teorías encadenadas. La primera era la que se basaba en el propio autocuidado; la segunda, en el déficit del autocuidado; mientras que la última centraba su atención en los sistemas del trabajo del campo de la enfermería.

Lo que llevó a esta mujer a pensar en el cuidado de uno mismo es posiblemente el concepto general que, de forma histórica, se ha sostenido a respecto de la enfermería. Las enfermeras siempre han sido las que estaban a pie de cama y las que cuidaban a los pacientes. Sin embargo, el cuidado debe empezar en uno mismo y cada individuo debe responsabilizarse de su propio cuerpo. De esta forma, la enfermería moderna también ofrece directrices a enfermos que se van de alta o deben continuar cuidados de forma prolongada.

Todos estos modelos de enfermería supusieron una revolución en el campo de los cuidados sanitarios. Cuando estudiamos títulos relacionados con el sector de la enfermería, es una necesidad poder contar con las mejores condiciones y experiencias de pioneras en los estudios relacionados. Por eso, estas tres teorías de práctica de enfermería son básicas para poder convertirnos en enfermeros y enfermeras profesionales. Conocer cómo se ha actuado en el pasado nos ayuda a actuar correctamente hoy.

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