El parto por cesárea es muy habitual en los países desarrollados. De hecho, la OMS amonesta a los profesionales por practicar estas intervenciones más veces de las recomendadas. Y es que muchas mujeres, a la hora de enfrentarse al parto, prefieren ese procedimiento para evitar las contracciones o el expulsivo. Pero si se puede elegir entre parto natrual o cesárea, es más recomendable elegir la primera opción, más aún si el único criterio es la comodidad o la planificación del trabajo del equipo médico.
Los casos en los que practicar un parto por cesárea
Como apuntamos anteriormente, el parto ha de realizarse de manera natural como primera opción. Y es que no se puede olvidar que una cesárea es una intervención quirúrgica, con todos los riesgos y problemas que esto trae consigo.
Será el equipo médico el responsable de recomendar una cesárea para una mujer embarazada. Según la evolución del embarazo, las matronas y ginecólogos pueden decidir programarla si es que hay algún problema con vistas al parto natural, aunque muchas de ellas también se realizan como solución de urgencia cuando la madre ya lleva tiempo con los trabajos de parto (conocida como cesárea de urgencia). A continuación, se señalan los tipos de parto por cesárea y los casos en los que se recomienda practicarla.
Problemas de la madre
Para a quellas mujeres que sufren una infección por herpes genital, VIH o algún otro tipo de enfermedad de transmisión sexual, es recomendable practicarles el parto por cesárea. Este es el motivo por el que las mujeres embarazadas deben realizar cribados y análisis durante los meses de embarazo.
Otro motivo es que la madre se hubiera sometido previamente a una cirugía uterina por diversos motivos o presente miomas cerca del cuello uterino de tamaño considerable.
Si la mujer ya tuvo otro hijo previamente por cesárea también puede recomendarse la práctica, así como si sufre una enfermedad grave, entre las que podemos señalar la preclamsia, eclampsia o una cardiopatía.
Problemas del bebé
El feto está estudiado desde las primeras semanas de embarazo para conocer su estado en todo momento. En los primeros meses se realizan estos estudios para saber si todo va correctamente y su desarrollo es el adecuado. En las últimas semanas estos análisis se realizan para ver si está preparándose para el parto, si hay que adelantarlo o evitar que los trabajos comiencen antes de tiempo.
Gracias a esos análisis el equipo médico puede recomendar una cesárea cuando la frecuencia cardiaca del bebé es anormal según lo establecido. También se practicará esta intervención si el niño presenta una espina bífida o hidrocefalia.
La posición del bebé dentro del útero también va a influir en si el parto no se desarrollará de manera natural. Si la posición es podálica o de nalgas se recomienda la cesárea para que el parto no dure más de lo normal, provocando sufrimiento a la madre y al neonato.
No se puede olvidar que una cesárea es una intervención quirúrgica con todos los riesgos que puede implicar
Problemas en el parto y cesárea de urgencia
Puede ser que una vez que comiencen los trabajos de parto se decida hacer una cesárea de urgencia. ¿Cuándo se decide llevarla a efecto?
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Si el bebé o alguna parte de su cuerpo no caben por el canal de parto.
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Si la duración del parto es superior a la habitual.
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Cuando el feto presenta fiebre o alguna infección en ese momento.
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La placenta se desprende de la pared uterina o está colocada tapando parte o toda la vía de parto.
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Antes de salir el bebé lo hace el cordón umbilical, lo que se conoce como prolapso.
Cómo se realiza una cesárea
En el caso de las cesáreas programadas, la madre sabe de antemano qué día y hora conocerá a su hijo. Una vez que el equipo médico se haya preparado, la madre será trasladada a quirófano. Allí recibirá anestesia, y el cirujano procederá a hacer un corte en la pared abdominal y la del útero por el que sacará al bebé y el cordón umbilical ayudado de los enfermeros. Por último, se extraerá la placenta y se saturarán las paredes que han sido cortadas. En el caso de las de urgencia, el procedimiento es similar aunque en ocasiones hay que saltar pasos para evitar problemas. Sobre cuánto dura una cesaresa, el tiempo es de unos siete minutos, aunque la intervención total suele ser media hora.
En este proceso intervienen varias enfermeras. Hay profesionales atendiendo las necesidades del paciente, así como asistiendo al cirujano durante la cesárea. Una vez que el niño ha nacido, las enfermeras de neonatos se encargan de él. Mientras dura la recuperación de cesárea, las enfermeras se ocupan de ayudar a la madre en todo lo que pueden. Actualmente, un parto por cesárea es muy habitual y por ello es muy importante conocer el procedimiento y acercar algo más de conocimiento en qué consiste y cómo se materializa.



