El desfibrilador automatico es un aparato que diagnostica y trata la parada respiratoria en un paciente cuando se debe a una taquicardia ventricular (arritmia) o a una fibrilación ventricular. Su objetivo es restablecer el ritmo cardíaco.
El desfibrilador cardíaco funciona emitiendo un impulso de corriente eléctrica de forma continua al corazón, obteniendo la despolarización de todas las células miocárdicas para que posteriormente retomen de nuevo un ritmo eléctrico correcto.
Su origen se remonta a 1965. Fue el profesor Frank Pantridge quien lo inventó y lo fabricó con la ayuda del técnico Alfred Mawhinney y del doctor John Geddes, salvando así millones de vidas a lo largo de la historia. El primer desfibrilador usaba la batería de un coche y pesaba alrededor de 70 kilogramos, pero en modelos nuevos su peso se ha reducido a solo 3 kilogramos.
En la actualidad, el uso del desfibrilador automático es especialmente importante, ya que la fibrilación ventricular es la causa más frecuente de muerte súbita en el mundo. Para ello, la normativa se ha actualizado y es obligatorio colocarlos en sitios públicos, al alcance de cualquier persona que lo necesite para iniciar de forma automática la reanimación en víctimas de paradas cardíacas. Es importante la labor divulgativa en la sociedad, explicar qué es un desfibrilador y para qué sirve. De este -en última instancia-, depende que puedan salvarse muchas vidas.
Tipos de desfibrilador
Para saber cómo funciona un desfibrilador automático debemos conocer primero los distintos tipos que existen. A pesar de sus diferencias, todos tienen en común su función: normalizar el ritmo cardíaco cuando este falla.
Básicamente pueden ser desfibriladores externos o internos. Los primeros son los que podemos encontrar en zonas públicas para asistir a cualquier persona que lo necesite en caso de emergencia o urgencia sanitaria. Los desfibriladores internos son los que se implantan en el paciente para prevenir las arritmias o problemas cardíacos sin necesidad de intervención externa.
La fibrilación ventricular es la causa más frecuente de muerte súbita en el mundo
¿Cuáles son los desfibriladores externos más comunes?
- Desfibrilador manual: solo está indicado para uso de profesionales cualificados, ya que tiene funciones más complejas que el resto de modelos.
- Desfibrilador automático (DEA): este tipo de aparato aplica la descarga sin previo aviso pudiendo llegar a ser peligroso para la persona que lo usa para socorrer. Actualmente están cayendo en desuso por el riesgo que suponen.
- Desfibrilador semiautomático: este dispositivo avisa del momento en el que va a generar la descarga para que la persona que socorre pueda separarse a tiempo de la víctima. Se utiliza para uso público, ya que no requiere elevada capacitación, el mismo aparato va indicando los pasos a seguir.
- Desfibrilador monofásico: es una aparato que cuenta con una sola corriente que fluye en una sola dirección. Debido a esto, la dosis de descarga es alta, con una serie de choques diferentes de 200, 300 y 360 julios.
- Desfibrilador bifásico: son capaces de cambiar de polaridad durante su funcionamiento aplicando una corriente doble. Pueden administrar tres choques de 150 julios. Son más eficientes porque además requieren hasta un 40% menos de energía que los anteriores. Por ello, el daño cardíaco que producen también es menor.
Cómo usar un desfibrilador automático externo
Saber como usar un desfibrilador automático externo es realmente importante para socorrer a víctimas de infartos. Es importante formar a trabajadores y personal de centros públicos, como colegios, para que puedan actuar en el momento oportuno de forma rápida y eficaz. Los pasos a seguir son los siguientes:
- Hay que verificar que efectivamente se trata de un paro cardíaco, ya que de no serlo podríamos empeorar la situación de la víctima con esta maniobra.
- Llamar a los servicios de emergencia para que puedan acudir con el material médico necesario.
- Realizar RCP.
- Si la víctima está mojada se debe secar completamente antes de usar el desfibrilador automático.
- Activar el desfibrilador y fijar las almohadillas o paletas adhesivas. Estas son diferentes según se usen en niños menores de 8 años o en adultos. Si solo hay almohadillas de adulto para tratar a un niño, se pueden usar, pero entonces se debe colocar una en la zona frontal del pecho y otra en la espalda para que no tengan contacto entre ellas.
- Iniciar el análisis con el desfibrilador automático. Cuando este indique que se recomienda descarga se debe apretar el botón para cargar y alejarse de la víctima.
- Cuando se encienda la luz que indica que está preparado, presionar el botón de choque o descarga. Acto seguido, el propio aparato valorará si es necesario aplicar una nueva descarga.
- Hay que continuar realizando la RCP a la víctima hasta la llegada del personal de emergencia sanitaria que valorará su situación y continuará con las maniobras de reanimación si fueran necesarias.
Para realizar la maniobra de reanimación y usar el desfibrilador automático siempre son recomendables unos conocimientos básicos que sumados a las funciones del aparato garanticen el éxito de la operación.



