A la hora de trabajar en un centro sanitario, cualquiera que sea su naturaleza, es muy importante tener claro qué es una urgencia sanitaria. En los momentos en que la vida de una persona depende de la rapidez con la que actúan los profesionales de sanidad, es vital contar con un protocolo que proporcione la agilidad necesaria y la coordinación con todos los medios necesarios.
¿Qué es una urgencia sanitaria?
Primero es importante diferenciarla de la emergencia sanitaria. Para ello, nos referimos a las definiciones que hace la OMS (Organización Mundial de la Salud) de ambos conceptos.
La OMS entiende urgencia como una aparición fortuita, en cualquier lugar o actividad, de un problema de causa diversa y gravedad variable que genera la conciencia de una necesidad inminente de atención por parte del sujeto que lo sufre o de su familia.
Por otra parte, para el mismo organismo una emergencia es el caso por el cual la falta de asistencia conduciría a la muerte en minutos, en el que la aplicación de primeros auxilios por cualquier persona es de importancia vital. La OMS también distingue distintos grados de clasificación de emergencia, ya que según la gravedad del evento se adaptarán acciones, medios y apoyos puestos en obra distintos.
Como se puede ver, la diferencia fundamental entre ambos es el riesgo potencial de muerte en el caso de una emergencia.
El protocolo de una urgencia sanitaria
Existe un protocolo para los sanitarios y también en cada centro, como puede ser un colegio, un geriátrico, un centro deportivo, una oficina, etc.
Cómo actuar ante una emergencia
En el caso de los ciudadanos en general, lo primero que se debe hacer al encontrarse en una situación de emergencia o presenciar una es protegerse convenientemente y llamar al teléfono 112.
Mientras tanto, según el grado de conocimientos sanitarios que se tenga, puede procederse a tranquilizar a los afectados y averiguar su nivel de consciencia hablando con ellos y preguntándoles si están bien, qué les pasa, si oyen y ven correctamente, etc. Deben estar en una posición que les resulte cómoda.
Si el afectado esta inconsciente, hay que comprobar que realmente lo está, sacudiéndole o gritándole si es posible, y colocarle en decúbito supino con ligera elevación de los pies. En el caso de las embarazadas, será en posición lateral izquierda.
Se comprobarán la respiración y el pulso del paciente. En el caso de que el afectado no respire, se procederá a su reanimación pulmonar. Si no tiene pulso, habrá que llevar a cabo la Reanimación Cardiopulmonar (RCP), comúnmente conocida como masaje cardiaco.
Si se sospecha que hay traumatismos de cráneo o columna, no se debe mover al afectado. De no ser así, la posición del inconsciente mientras se espera a la llegada de la asistencia sanitaria es la Posición Lateral de Seguridad (PLS). Hay que controlar el vómito y evitar que la lengua caiga hacia atrás bloqueando la garganta.
Protocolo clínico de urgencias
Los conocidos como protocolos clínico-terapéuticos en urgencias extrahospitalarias son los que se realizan en los centros médicos. Se trata de un documento de unas 500 páginas publicado por el Ministerio de Sanidad en el que se dividen las urgencias según sean traumatológicas, debidas a agentes físicos (como quemaduras, hipotermia, lesiones por electricidad…), cardiovasculares, neurológicas, pediátricas, endocrino-metabólicas, psiquiátricas, neumológicas, toxicológicas y otras. En el documento se habla también de otros aspectos como la ventilación mecánica en el transporte sanitario.
Protocolo en la asistencia sanitaria de urgencias
En este último caso, el de las emergencias clínicas, el protocolo varía ligeramente también de una comunidad a otra, pero en líneas generales hay ciertos elementos en común.
Hay que efectuar siempre un triaje de pacientes, llevado a cabo por un profesional. Existen diversas escalas de triaje: el ATS (Australasian Triage Scale), el CTAS (Canadian Triage and Acuity Scale), etc., y se seguirá uno de ellos.
El SET (Sistema Español de Triaje) divide la urgencia sanitaria en los siguientes grados:
- Resucitación (Nivel I): Cuando hay riesgo vital, como una parada cardiorrespiratoria o un coma.
- Emergencia (Nivel II): Riesgo vital previsible cuya reacción depende sustancialmente del tiempo.
- Emergencia (Nivel II): Riesgo potencial vital, como ciertas fracturas.
- Menos urgente (Nivel IV): Situaciones que pueden ser complejas, pero sin riesgo vital, como los traumatismos menores.
- No urgente (Nivel V): Situaciones que permiten cierta demora, como un catarro de vías altas.
La persona que reciba la atención sanitaria deberá estar informada de la gravedad del caso y de la posible facturación. La recepción de llamadas se realizará por la CCUE (teleasistencia, teléfono de emergencias, etc.), independientemente de la línea de llamada. La CCUE deberá saber en todo momento el estado de los vehículos movilizables, cada uno de los cuales estará formado por sus Técnicos/as de Emergencias Sanitarias.
Las urgencias domiciliarias la asistencia sanitaria se resolverán por:
- Derivación telefónica al CCUE si no hay personal sanitario.
- Visita domiciliaria.
- Consejos sanitarios.
Este es -a grandes rasgos-, el funcionamiento de las urgencias sanitarias. En IFSES llevamos a cabo la impartición de Cursos de preparación EIR y de Cursos OPE con una amplia metodología que presenta una información que ahonda en conceptos como los de las urgencias sanitarias para ofrecer la mejor formación a los alumnos/as.



