EnfermeríaFormaciónSistema IFSESel EIR supone la primera experiencia profesional de enfermería

La formación de los profesionales sanitarios es fundamental para estar al día con los nuevos conocimientos, que se generan de forma incesante. La experiencia profesional de enfermería contribuye a completar esta educación y permite a los enfermeros graduados o diplomados acceder a alguna de las especialidades disponibles que, como sabemos, es un campo que va cobrando importancia creciente.

¿Cómo adquirir experiencia profesional de enfermería?

Cuando adquirimos nuevos conocimientos y los llevamos a la práctica, desarrollamos un alto desempeño profesional, que nos asegura excelentes oportunidades en el mercado laboral. Forma parte de la experiencia laboral de una enfermera, que nos permite conjugar el estudio con las prácticas.

Significado de EIR

Estas siglas EIR significan Enfermero Interno Residente. Se trata de una etapa muy importante en la formación de los profesionales, de dos años de duración. La residencia de enfermería consiste básicamente en un contrato de prácticas con remuneración.

El Real Decreto 639/2014 del Ministerio de Educación establece las disposiciones al respecto de estos programas formativos. Al tratarse de una contratación, el aspirante tiene las ventajas de los trabajadores fijos. Esto significa contar con todos los beneficios legales, como días libres, vacaciones remuneradas y un ingreso estable durante toda la residencia.

Especialidades que se pueden estudiar

Los residentes de enfermería pueden optar a una amplia gama de especialidades. Ante la vastedad del campo sanitario, es importante tener una especialización que nos brinde la posibilidad de administrar los cuidados específicos que requiere cada clase de paciente y crecer profesionalmente. El tutelaje permite al aspirante ir asumiendo de forma progresiva responsabilidades crecientes, en concordancia con la adquisición de nuevos conocimientos en cada una de las áreas. Como ya hemos recopilado en anteriores ocasiones, estas serían la Enfermería Pediátrica, la Enfermería Obstétrico-Ginecológica, o la Enfermería de Cuidados Médico-Quirúrgicos. También la Enfermería de Salud Mental, la Enfermería del Trabajo, la Enfermería Geriátrica y la Enfermería Familiar y Comunitaria.

Crecer profesionalmente al cursar el EIR

Además de contar con un trabajo fijo y los beneficios legales, esta formación profesional aporta al aspirante una serie de ventajas. Supone un avance sustancial no solo en la esfera de los conocimientos y la experiencia, sino también en el ámbito laboral. Los objetivos que se alcanzan con este sistema de residencia y las ventajas que proporcionan son los que describimos a continuación.

  • Mayor reconocimiento desde el punto de vista académico.
  • Mejorar el desempeño profesional con la adquisición de habilidades y conocimientos.
  • Construir un currículum vitae más atractivo, al demostrar experiencia profesional.
  • Ampliar las oportunidades en el mercado laboral, pues las especialidades EIR se bareman en el concurso de méritos para las Ofertas Públicas de Empleo.
  • Permite al aspirante enfocarse en el campo de conocimiento de su preferencia.
  • Otorga créditos en investigación, con acceso al doctorado sin cursar un máster.
  • Las especialidades en enfermería están bien valoradas a la hora de ir a trabajar a otros países.
  • La formación tutelada y progresiva logra que la adquisición de conocimientos sea más fácil y completa.
  • Se organiza en base a rotaciones y prácticas, lo que amplía las posibilidades de formación y capacitación.

Cuál es el proceso para realizarlo

El primer paso es que tomemos la decisión de inscribirnos, al escoger alguna especialidad entre las que se ofrecen. En el futuro, lo más probable es que la especialización en enfermería sea un requisito imprescindible para trabajar en los distintos sectores sanitarios. Una vez graduado, el titulado universitario en el área de enfermería puede optar a ser enfermero interno residente. Para ello, debemos superar una prueba, llamada comúnmente el examen del EIR.

Por ser de carácter estatal, la prueba es la misma en todo el territorio español, y se lleva a cabo una vez al año. La convocatoria se realiza a través del Boletín Oficial del Estado (BOE) en septiembre o en octubre. Es el mismo examen para toda España y, en consecuencia, el contenido de los cursos de preparación EIR es también homogéneo.

Es muy importante que tengamos en cuenta que no existe ninguna publicación oficial con programas oficiales o temarios, pues el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social no los emite. Por esta razón, los que encontremos a la venta se basan exclusivamente en los criterios personales de sus autores. La prueba se basa en los contenidos de toda la carrera de enfermería.

Cursos de preparación del EIR

Los cursos que se dictan para prepararnos para el EIR pueden ser cursos extensivos, cursos intensivos, en las modalidades de Streaming, Online o a distancia y presenciales. Se pueden tomar en el tiempo comprendido entre el examen previo y el siguiente, aproximadamente entre marzo y diciembre.

Estos programas se basan en los simulacros de los años anteriores. El material docente se organiza en diversos manuales, correspondientes a cada asignatura, que cuentan con los respectivos cuadernillos de preguntas. Los alumnos disponen de diversos recursos a su alcance para ofrecer un programa de máxima calidad. Por ejemplo, un tutor propio, acceso a un aula virtual, una plataforma de simulacros, etc.

Adquirir una amplia experiencia profesional en enfermería es uno de los primeros pasos para una carrera de éxito. Especializarnos es una manera de abrir las puertas del mercado laboral y una de las mejores formas de hacerlo es ser Enfermero Interno Residente.

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