La escala de dolor es una de las principales preocupaciones para los que nos dedicamos a la enfermería. Aunque hay mediciones rudimentarias, en la actualidad hay muchas formas más avanzadas de conocer cuánto dolor tiene un paciente. Está claro que en ocasiones esta prueba es vital. Especialmente, cuando la persona no es capaz de expresarse o cuando lo hace en una lengua que no comprendemos. Las escalas de dolor nos permiten cuidar mejor a los enfermos y ofrecerles el descanso que necesitan para mejorar.
¿Qué es la escala de dolor?
Lo más habitual cuando hablamos de escala de dolor es acordarse de la escala del dolor del 1 al 10. En este sistema, una regla marca con dibujos, colores o números la cantidad de dolor que se siente. El 1 es que el paciente no tiene dolor y el 10 significa que no soporta más su intensidad. Son métodos sencillos de utilizar con enfermos de cualquier edad. Además, son visuales y útiles para diagnosticar la gravedad de la situación del enfermo. Algo que vincularíamos a su vez con triaje de pacientes, proceso por el que se prioiza la atención de enfermos críticos. No obstante, en lo que concierne exclusiamente a las clases de escala de dolor podemos destacar las siguientes.
La escala visual analógica (EVA) del dolor
La escala EVA del dolor es la conocida como Escala Visual Analógica. Este sistema traza una línea recta de 10 cm. Habría un 0 en la que tendríamos que explicar un significado de cero dolor o ausencia total del mismo. El 10 sería el dolor que no se aguanta más. Debemos tener en cuenta que las escalas de valoración del dolor sólo nos informan de la percepción del paciente. Es decir, únicamente nos ayuda a conocer la intensidad que este percibe, para tomar las decisiones de analgesia necesaria.
La escala numérico-verbal (ENV)
En la escala de dolores, esta no deja de ser una ramificación del método EVA. En realidad, es una subcategoría que se traza de esta otra para medir verbalmente la intensidad del dolor. La diferencia es que esta también se puede hacer preguntando directamente al paciente. Obviamente, se podría usar el mismo sistema de la regla para medirlo si el paciente no nos entiende. El resultado se colocaría en diferentes bloques de intensidad del dolor:
- 0: ausencia total de dolor.
- 1-3: dolor suave.
- 4-6: dolor moderado.
- 7-10: dolor intenso o muy intenso.
La escala verbal simple (EVS)
Para esta escala del dolor en enfermería es necesario que hablemos con el paciente. No solo podemos tener en cuenta la medición de la escala de dolor en la regla, sino que además debemos solicitar su colaboración. En concreto, lo que se pretende con la técnica de EVS es que cada profesional de enfermería atribuya una palabra a su tipo de dolor (sin dolor, suave, moderado…). Esta palabra debe hacernos entender cómo siente el dolor en cada momento. Es una forma más participativa de usar las escalas para medir la intensidad del dolor en pacientes, pero tienen el inconveniente de no poder aplicarse a pacientes con deterioro cognitivo y trastornos del lenguaje.
La escala de expresiones faciales (EEF)
Como ya nos habíamos informado anteriormente, la escala categórica del dolor se puede adornar. Estos adornos se utilizan para favorecer la comunicación entre el paciente y el enfermero. En concreto, la EEF pretende iconizar la escala del dolor del 1 al 10. Es decir, en lugar de números, utilizaríamos iconos. Se conoce también como escala facial de Wong y Bake. Esto es útil para niños o para personas analfabetas que no comprenden los números. También nos puede ayudar de forma gráfica con niños. Son personas que comprendan mejor iconos llorando o felices que números y preguntas, dependiendo de su grado de dolor.
La escala FLACC
En pediatría nos puede resultar también muy útil la escala FLACC. Mide dolor en niños de 3 meses a tres años. Tiene cinco apartados que definen lo observado: expresión facial, postura de las piernas, actividad, llanto y consolabilidad. La medición se realiza de acuerdo con parámetros objetivos.
La escala CRI198ES
Otra escala utilizada en enfermeria neonatal para neonatos de cero a tres meses sería la Escala CRIES, empleada para el dolor postoperatorio, consta de 5 parámetros: llanto, necesidad de oxígeno, frecuencia cardíaca y tensión arterial, expresión y periodos de sueño. Su puntuación máxima es 10, y donde debemos administrar analgesia si el resultado es mayor o igual a 5.
La escala McGill Pain Questionnaire (MPQ)
Se trata del método de medición del dolor más completo y utilizado. Es una escala multidimensional. Se divide en tres categorías, que tienen en cuenta la parte emocional, la de los sentidos y la evaluación. Se compone de apartados en los que el paciente participa detallando una descripción de su dolor. Cuanta más colaboración exista por parte del paciente, en mayor detalle se conocerá en dónde se ubica la escala del dolor que padece el mismo.
Cuestionario DN4
Este test es especialmente útil para personas con dolor neuropático. Se trata de 10 preguntas que se pueden puntuar negativa o positivamente. La nota que se utiliza para valorar es mayor o igual a 4. El valor «sí» está correspondido con un +1, mientras que la ausencia de dolor («no») añade 0 puntos.
Nos queda mucho por aprender sobre la escala de dolor, pero conocer los principales tipos es nuestro primer paso.



