Las enfermedades no solo representan un problema sanitario, sino que también tienen repercusiones económicas y sociales, sobre todo en países empobrecidos. Por ello, es importante que los Sistemas de Salud posean indicadores para detectar riesgos sanitarios, su gravedad y su evolución. Con ellos se determinará también si una enfermedad es habitual en la población o se trata de las denominadas enfermedades raras. La morbilidad es uno de estos indicadores. A continuación, se va a explicar que es morbilidad, cómo se mide y en qué se diferencia de la mortalidad.
¿Qué es morbilidad?
La morbilidad es un indicador epidemiológico que refleja cuántos individuos están enfermos. Este dato hay que referirlo a un lugar y tiempo concretos, para poder determinar el impacto del problema de salud. Es lo que se llama tasa de morbilidad. Así se puede analizar la evolución de la enfermedad y por tanto su capacidad para dañar a la población. También permite precisar los grupos de riesgo.
Esta información es recogida principalmente en hospitales y centros de salud. Con ella, los investigadores avanzan hacia la deducción de las causas. Una vez determinadas, se pueden proponer soluciones. La prevención -cuando es posible, es clave para disminuir la morbilidad. Los profesionales sanitarios, en el ejercicio de sus funciones dentro de sus especialidades, aconsejan sobre la adopción de medidas preventivas y aseguran su cumplimiento.
¿Cómo se mide la morbilidad?
El siguiente paso, una vez aclarado qué es morbilidad, es ver cómo calcular los datos de morbilidad. A continuación trataremos los tipos de tasas de morbilidad más importantes.
Prevalencia
Es la proporción de individuos con una dolencia específica en un tiempo determinado. Para calcularla se divide el número de casos con la enfermedad entre el total de la población. Se suele expresar en términos de tanto por ciento.
Por ejemplo, en junio de 2020 se analizaron 880 muestras de suero en Madrid y 229 dieron positivo en covid-19. La prevalencia se calcula dividiendo 229 entre 880 lo que da 0,26. Para expresarlo como un tanto por ciento se multiplica por 100. El resultado es 26 %. Se concluye que en ese periodo el 26 % de los madrileños habían sido infectados por covid-19.
El dato de prevalencia revela la importancia de una enfermedad estudiada en el tiempo. Es útil para estimar los recursos sanitarios que son necesarios invertir en ella, tanto materiales como humanos. La prevalencia será mayor cuanta mayor sea la duración de la enfermedad y su incidencia.
Incidencia
Es el número de personas sanas que caen enfermas en un tiempo definido. Este dato es independiente del número de personas que ya estaban afectadas. Se calcula dividiendo el número de casos nuevos diagnosticados entre el total de la población. Se suele expresar por 100 mil habitantes.
Por ejemplo, entre el 14 y 28 de junio del 2021 se diagnostican en España 47 479 nuevos casos de covid-19. La incidencia acumulada esos 14 días se calcularía dividiendo 47 479 entre 47 millones (los habitantes de España). El resultado es 0,00101. Para expresarlo por cada 100 mil habitantes se multiplica por 100 mil, dando así la cantidad de 101. La incidencia acumulada esos 14 días sería de 101 por cada 100 mil habitantes. La incidencia puntual sería la obtenida solo para un día concreto. Se harían los mismos cálculos, pero usando el dato de los nuevos casos detectados ese día.
La incidencia da una idea de la evolución de la enfermedad, del riesgo que se tiene de contraerla y de si las medidas aplicadas están o no dando resultados.
La morbilidad puede causar mortalidad. Son conceptos relacionados, pero no son lo mismo
Morbilidad específica
Es el resultado de la incidencia y prevalencia de una enfermedad para un sector de la población determinado. Este sector puede referirse a la edad, al sexo, profesión, etc.
Morbilidad y mortalidad, ¿en qué se diferencian?
La mortalidad hace referencia a cuántas personas de una población mueren en un momento determinado. Recordando qué es morbilidad, podemos ver claramente la diferencia entre morbilidad y mortalidad. En el primer caso es una proporción de personas que enferman. En el segundo es una proporción de personas que mueren. La morbilidad puede causar mortalidad. Estos son conceptos que están relacionados, pero no son lo mismo.
La mortalidad se califica como general o específica. La general es cuando se determina para toda la población sea cual sea la causa. Y la específica es la referida a un sector de la población y/o para una causa en concreto. Cuando la causa es una enfermedad se habla de tasa de letalidad. Esta es la proporción de enfermos que mueren a consecuencia de la enfermedad con respecto al total de casos diagnosticados.
Tras lo expuesto, queda claro que entender qué es morbilidad, incidencia, prevalencia y mortalidad es esencial en estudios epidemiológicos. Los proyectos sanitarios de prevención, detección temprana o gestión óptima de recursos se basan en los datos de dichos estudios. Los profesionales sanitarios juegan un papel crucial en recogida de datos, seguimiento, investigación y disminución de la morbilidad. Son la piedra angular en la lucha contra las enfermedades.



